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Península de Nicoya

Experiencia Máxima de Vida Saludable

Okinawa : Japón | Agosto 12, 2010
De Debbie Nicholson

Aprenda los secretos de vivir en una de las Zonas Azules

Gracias al periodista Dan Buettner y a National Geographic descubrimos a qué se debían las afirmaciones de las personas que viven por más de 90 años. Estos lugares de longevidad se llaman Zonas Azules, donde las personas logran ser longevas sin el uso de medicamentos que puedan contaminar el cuerpo. Los secretos de las Zonas Azules fomentaron el nacimiento de leyendas acerca de estas localidades.

Las personas que pueblan las Zonas Azules tienen una receta de vida especial. ¿Descubrieron algún secreto escondido por largo tiempo entre los antiguos pergaminos del pasado o fue algún tipo de descubrimiento científico lo que les permite vivir tantos años y pasarle las recetas a las generaciones futuras?

El periodista Dan Buettner en colaboración con National Geographic y un grupo de investigadores de varias naciones expertos en longevidad se dispusieron a la búsqueda de las verdades escondidas de las Zonas Azules.

Identificaron, en primer lugar, 5 Zonas Azules en el mundo:

• En Italia, la isla de Cerdeña
• En Japón, la isla de Okinawa
• En California, la ciudad de Loma Linda
• En Costa Rica, la Península de Nicoya
• En Grecia, la isla de Icaria

Un vistazo a la Zona Azul de Costa Rica

La Península de Nicoya se encuentra en lo más profundo del bosque lluvioso. Estos son algunos datos sobre esta zona: El agua es muy pesada debido a las elevadas cantidades de calcio y magnesio que ayudan a fortalecer los huesos. Beber agua es la acción más importante de nuestras vidas. En este lugar no tienen asilos de ancianos: los ancianos se quedan en casa con sus familias, debido a que los vínculos familiares son muy importantes. La mayoría de las personas tienen la increíble suerte de salir al patio de sus casas, agarran una fruta de un árbol y se la comen en el momento. No tienen ningún procesador de alimentos: muelen el maíz manualmente, usando piedras. Este ya de por sí es un ejercicio. Nos hemos vuelto tan perezosos, que no recuerdo cuándo fue la última vez que alguien que conozco utilizó un cernedor para la harina: es mucho más fácil comprarla pre-cernida en el supermercado.

Las personas en estas zonas desayunan abundantemente y luego comen en pequeñas dosis durante el resto del día.

El secreto de esta vida longeva y saludable ha sido descubierto. Los grandes secretos que permiten vivir por muchos años y con salud son:

• La familia está en primer lugar.
• Casi nadie es fumador.
• El alimento proviene de verduras, frutas y casi nunca de carnes.
• Las personas se mantienen físicamente activast.
• El consumo de legumbres y semillas es muy elevado (lentejas, soya, maní).
• Básicamente este es el estilo de vida al que se amoldan. Una dieta sana, ejercicio, poco estrés, la familia y su religión: todo esto es vivir la vida plenamente.

DISFRUTE NUESTRA ZONA

Procure disfrutar de sus vacaciones en Costa Rica aprendiendo un poco de nuestro idioma y costarriqueñismos. Cualquier “tico” estará feliz de compartirle un sinfín de términos.

En Costa Rica se encuentran comunidades con variedad de características en términos de raza, ideologías, gustos, preferencias, nacionalidades, entre otros. Comparta con ellos demostrando respeto hacia cualquier diferencia que se manifieste en cualquiera de estos términos. Ellos también lo harán con usted.

En Costa Rica muchas personas se mantienen fieles a su religión, asistiendo a actividades en sus respectivos templos, principalmente, los fines de semana. Cuando transite por estos lugares, procure no hacer ruido con el fin de respetar los momentos de reflexión y oración que ellos realizan.

Una dieta saludable

Según las personas que viven en las Zonas Azules, una dieta saludable ciertamente no consiste en comidas saturadas en grasas y azúcares, como un Big Mac en McDonald's. Su dieta consiste en cantidades masivas de vegetales, pescado, frutas y semillas. El consumo de azúcar, grasas, comidas procesadas y carnes es verdaderamente limitado. La mayoría de la población mundial hoy en día consume estos alimentos dañinos en grandes cantidades.

No hay grandes secretos para una dieta saludable: ellos simplemente alimentan su cuerpo con comida saludable. No debería sorprendernos que casi no sufran de ninguna enfermedad grave. La investigación en la lucha contra el cáncer, la diabetes y el infarto nos dice que todo gira alrededor de una dieta saludable, también como una medida para contrarrestar estas enfermedades. No es de sorprender que las personas que viven en estos lugares alcancen los noventa años y más, y sean más saludables que otras personas en el mundo.

Ejercicio

Ninguna persona que viva en una Zona Azul tiene una escaladora para ejercicios o una membrecía en el gimnasio local. En las Zonas Azules a las personas les parecerían totalmente innaturales este tipo de aparatos para hacer ejercicio. El ejercicio simplemente viene de su rutina diaria: caminan mucho, escalan montañas y cultivan la tierra de la que viven. No practican yoga, no corren: sólo llevan a cabo su rutina diaria a un ritmo relajado.

Usando sus músculos normalmente cada día están quemando calorías y facilitando la circulación de su sangre. Se mantienen en buenas condiciones de salud y los medicamentos simplemente no son necesarios. Según algunas investigaciones, los que se quedan sentados por horas están acortando su expectativa de vida. Las investigaciones indican que el sedentarismo y la escogencia de comidas grasosas tienen una relación directa con la diabetes tipo 2, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.

Tenemos el hábito de consumir comida chatarra, tal como comidas procesadas, con elevados contenidos de grasas y azúcares y luego hacemos poco o ningún ejercicio: no es de extrañar que nuestra expectativa de vida esté disminuyendo mientras que la de las personas en las Zonas Azules aumenta día a día, sin necesidad de agotarse sudando ni donar dinero al gimnasio, sino simplemente comiendo sanamente y llevando a cabo sus rutinas diarias.

Bajos niveles de estrés

Aunque parezca imposible, las personas que viven en las Zonas Azules encontraron la receta para combatir el estrés. Los fundamentos de un bajo nivel de estrés residen en vivir una vida feliz basada en los vínculos familiares, un sentido de valor propio, englobando su espiritualidad y durmiendo una cantidad adecuada de horas. En pocas palabras, si estamos contentos con lo que somos y el rol que tenemos en la vida, entonces todo el resto no tiene importancia. Si no estamos contentos, entonces necesitamos reconsiderar nuestras vidas, buscando en lo profundo de nuestras almas para tratar de encontrar lo que nos hace verdaderamente felices, lo que nos hace sentir que le pertenecemos a la vida. Una vez que hayamos logrado esto, todo lo demás se vuelve superfluo. Empezaremos a desempeñar más actividades diarias, a consumir alimentos más sanos, a descansar más, para que no tengamos que rezagar nuestros cuerpos durante la semana.

El periodista Dan Buettner escribió un libro titulado las Zonas Azules, en el que nos da cuatro indicaciones principales para lograr recrear una azul:

1. Muévase naturalmente: su casa tiene que ir acorde a su forma natural de moverse. Concéntrese en las cosas que le gusta hacer como la jardinería, las caminatas, la natación o pasar tiempo con la familia y los amigos.

2. Adopte una perspectiva positiva cuando expresa sus ideas y dese el tiempo necesario para descansar.

3. Coma concienzudamente, olvídese de esas dietas a la moda que lo instigan a consumir el 20% menos de lo que normalmente consume. Trate de no consumir alimentos procesados y tome unos cuantos vasos de vino tinto cada día. Recuerde no exagerar.

4. Sea parte del equipo correcto: ponga en primer lugar a su familia y sus seres queridos. Trate de reconectarse con su religión o con cualquier otra que desee explorar.

He aquí otros consejos útiles:

Olvídese de la televisión. Las personas están tan apegadas al control remoto que si se pierde llaman a las 911 para ubicarlo.

Despéjese cada día del estrés de su rutina diaria tomándose una siesta, meditando o simplemente caminando en silencio para reflexionar y aliviar el estrés.

Vaya a los mercados de agricultores para comprar fruta fresca y vegetales y disfrútelos en sus comidas.

El vaso está medio lleno, no medio vacío. Trate de buscar el lado positivo de las cosas.

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